Casitas

Había una vez un pueblecito...

Un pueblo de casitas blanditas. Eran blanditas porque estaban llenas de sueños.Sueños de niños pequeños.

Un día que llovió mucho les crecieron unas cintas a estas casitas. Cintas de muchos colores. Colores alegres.

Entonces, alguien se dió cuenta que aquellas casa eran tan dulces como una piruleta de corazón.

Estas casitas filtradas y dulces se pueden abrazar, apretar, ensuciar, lavar, comprimir, tirar a l'aire, perder, encontrar, perder reencontrar, querer... y...

shhhhht! No se lo digais a nadie: Saben escuchar secretos antes de ir a dormir!

Medidas: 12x21 cm.